domingo, 28 de diciembre de 2014

No es fácil vivir con el dolor pegado

No es fácil vivir con el dolor pegado
Menos, si no es del cuerpo, sino del alma
Menos, si es desde siempre, desde pequeña
Menos, si está en los genes como chatarra

No es fácil vivir con el dolor pegado
Candado de las penas más sufridas
Túnel con eco ausente, gritos callados
Cadena atada a un ancla hundida en lodo

No es fácil vivir con el dolor pegado
Guardando ante los otros la apariencia
Sin poder ignorarlo. Teniendo que llevarlo
siempre a cuesta. Cada vez más tallado

No es fácil vivir con el dolor pegado 
Si fue mamado en la raíz de la existencia
Anegado de tristeza, sumido en llanto
Amor que arriba siempre desabrigando

No es fácil vivir con el dolor pegado
Que produce calambres en el alma
Mientras escribo, continúa arañando
y cuando muera, seguirá escarbando


domingo, 21 de diciembre de 2014

Descanse en paz

Te velo a mi manera, en mi capilla ardiente
En el fondo del pecho donde viven silentes
penas compartidas, sueños desarmados,
ausencia de abrigo, llanto almidonado

Ahora descansas descubierta de andrajos,
fuera del cuerpo inerte. Con el alma desnuda
abrazada a la muerte. Con la vida apagada
Con los ojos a oscuras. Con la boca callada

No soporto ver llorar a quienes te fallaron
Ni disculpo a quienes te restaron amigos,
te sacaron los ojos, te desterraron lejos,
te trataron de estorbo, te ultrajaron

Afligida faz, tu ser atormentado en vida, yace
Mientras tu alma transita un mundo diferente
Rezo con fe para que te liberes de aflicciones
Te regalo estos versos con amor, mis flores

viernes, 19 de diciembre de 2014

Se hospedó el amor en un paisaje

Desperté del sueño y continué soñando
Con tus ojos besando mi mirada
Tus manos abrazando a mis sentidos
Tus labios, incitándome

Se fundieron dos almas en el aire más puro
De la mañana gris que despertaba
Se fugó la congoja que fraguaba olvidos
Se hospedó nuestro amor en un paisaje

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Razón de ser

Foto: Menchi Arbego
Mientras me riegue el cielo 
Procuraré ser árbol enraizado
En la misma tierra que me nutra
Plantada, desnuda, en infinita espera
Disfrutando el humor que traiga el tiempo
Viendo, oyendo, callando, moviendo las
Ramas y las hojas que atañan a mi vida
Robusteciendo el tronco con abono 
de abrazos. Cultivando una sombra 
que engendre cobijo. Agradeciendo 
A quienes, aireando su energía, suman
Razón de ser a su existencia y a la mía

martes, 16 de diciembre de 2014

Has dejado de ser, aunque aún existes

Has dejado de ser
aunque aún existes
Te nublaste con seda
Te encendiste de estrella
Encumbraste reproches
Con la ira en los ojos
Con la rabia en las manos
Con el odio en la boca
Con poder sobrehumano

Has dejado de ser
aunque aún existes
En el mundo del alma
En mis sueños perdidos
Enredando mis noches
Sacándome de tino
Siguiendo aquella estela
que manejas con hilos
de historias inventadas
Clausurando caminos

Has dejado de ser
aunque aún existes
Soterrando recuerdos
Bailando entre los vivos
Despilfarrando llanto
Desechando cariño
Zambullendo charcos
Con antorchas de hielo
En un cosmos sin niños

Has dejado de ser
aunque aún existes
En el lugar más lúgubre
Vertedero de sueños
Embebido de olvido
Ahí te he encontrado
Abrazado a la muerte
Pellizcando mi abrigo
En secreto, escondido  

viernes, 12 de diciembre de 2014

Olor a chimenea: Navidad

Olor a chimenea, a leña herida
Navidades anegadas de magia
y lluvia de esperanzas. Peladillas
de sueños no estrenados. Alegría
recorriendo las venas del destino,
amasando, respirando cariño,
estrenando experiencias, risas
Derrochando tiempo. Conociendo,
amando, siendo, sintiendo la vida

Olor a chimenea, a leña herida
Infancia recreada por mi mente
ambigua. Cargada de ilusiones
Relamiendo fantasía, belenes,
regalos, villancicos, turrones
Cuentos entretejidos con llamas
sueños calientes para vivir mañana
Felicidad disfrutada con creces
Olor  chimenea, a leña quemada 


viernes, 5 de diciembre de 2014

Cuánto tiempo llevo sin soñarte

Foto: Menchi Arbego






















Cuántas veces soñé que te perdía
Lloraba sin parar hasta encontrarte
No podía despertar hasta sentirte
cogido de mi mano, abrazado a mi cuello,
llenándote de besos y de halagos
A veces, despertaba sin haberte hallado
Con el frío de la almohada lijando mi cara
Con el sueño ahogado, con el alma amarga

Cuántos años hace que no te sueño
Cuántos años que te perdí y no te he hallado
Cuánto tiempo llorado, soñando pesadillas
Ensuciando mis sueños con tu imagen
Cuánto tiempo sin cogerte la mano, sin besarte
Sin naufragar mis sueños, sin mi almohada enfriarse
Cuánto tiempo borrado, con el alma más dulce
Cuánto tiempo enterrado. ¡Dios mío, cuánto!

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Qué es amor?

Humano sentimiento que desborda adicciones. Que cala 
hasta la médula de las entrañas mismas. Nana 
meciendo hasta el alba a dos enamorados. Orgasmo 
nacido de la vida que lo engendra y pare. Celestial
raíz de la existencia, dos almas amando

Cóctel de emociones no siempre consecuentes es el amor
Encuentro y disfrute, pérdida y tristeza. Desencuentro a veces
Búsqueda infinita. Nobleza, alegría, pasión loca. Ternura, anhelo
Devoción, admiración, respeto, libertad, complacencia. Deseos
de tenencia, de compartir futuro, sueños, carcajadas, caricias

Vida aclamada eterna con la muerte aferrada a la espalda
La pasión que suscita es fuego enérgico, convertido con tiempo
en suave brasa. Vieja llama apacible, el rescoldo, satisfecha ceniza
destilando calor sin desalmarse. Ciegos los ojos del amante miran 
con los ojos del otro buscando conocerle hasta borrarse

Sobrecogen los crímenes amparados falsamente en su nombre
Lo enaltecen los milagros que ha obrado. Sin excepción, todos
necesitamos amar y sentirnos amados
Amar es un verbo al que le sobran tiempos. Solo el presente 
debería conjugarse para que se haga eterno algo tan grande

jueves, 20 de noviembre de 2014

Inocencia mordaz

Miró mis zapatos, luego mis ojos haciendo un guiño. Sonreí pícaramente. Sabía que le gustaban los zapatos color burdeos. Lo había dicho en clase la tarde anterior.

Cogidos de la mano, llegamos al parque de atracciones más grande del mundo y elegimos las que nos permitía sentarnos pegaditos, no para evitar peligro de caer, no, sino para sumar emoción a nuestros adolescentes cuerpos en la primera experiencia de amor que compartíamos.

Confesó quererme desde antes de verme con zapatos burdeos, y yo, le aseguré que fue casual, no intencionadamente, ponérmelos esa misma tarde.

Falso consuelo

Se estira en el sillón, marca el número de teléfono seleccionado, cierra los ojos y espera la respuesta: 

- ¡Hola, éste es el contestador automático de  Pilar y Jose, en este momento...

-Pilar mi vida, te quiero, por favor, coge el teléfono!

Los besos y caricias de Pilar recorren el cuerpo de Jose, hasta que el desagradable pitido señalando el final del mensaje grabado.

- ¡Maldito cáncer... No puede ser... Pilar, mi amor, no me dejes, te necesito!

Como si de una adicción se tratara, hace años que Jose remarca incansablemente el mismo número una y otra vez.

Sediento amor

Sediento amor prodigando lluvia
Hipnotizado vive buscando lecho
de aguas limpias que corran por arterias
propiciando vida, ahogando con cariño
falsas quimeras

Sediento amor prodigando lluvia
Que caliente la cuna del mismo río
con afluentes cargados de agua serena,
con caudal rebosante de antojos finos,
con el cauce repleto de buenas nuevas

Sediento amor prodigando lluvia
Que remueva cielo, alma y tierra
Blancas nubes resaltando arco iris
Calor de fuego sobre el sueño
que anhela

Sediento amor prodigando lluvia
Que empape hasta las sábanas,
la cama entera, de sabor agridulce,
Olor a rosas frescas, regada con humores
de una existencia ajena

Calma y silencio

Imagen y frase propias
































miércoles, 19 de noviembre de 2014

Husmeando recuerdos



Foto: Menchi Arbego
Toda huella es recuerdo




















Me pongo a rebuscar recuerdos vivos
Sé que existen enredando huellas 
escritas en mis entrañas con mentiras,
ocultando las experiencias más sufridas

Nací en un mes de invierno percibiendo
la diferencia de mi calor y el frío
Seguro me abrigaron unos brazos
que debí sentir ajenos a los míos

Crecí jugando, como todos los críos
Pero, por más que intento, no recuerdo
los juegos que aprendí, los que enredé
los que gané y los que perdí

Me zambullí hasta no hacer pie en mi alma
Me ahogaba entre escondrijos sombreados
Demasiada profundidad hasta un fondo
hasta ahora totalmente inexplorado

Desperté bañándome en el ansia
de un sudor que empapaba mi cama
Cohabité un sueño husmeando recuerdos
que habían tenido memoria olvidada